El cuarto de costura. Junto a Louise Bourgeois y Loïe Fuller

El cuarto de costura. Junto a Louise Bourgeois y Loïe Fuller

‘Mi madre siempre quiere hacerme ropa. Cuando estoy y cuando no estoy. Si estoy lejos, cose dándole forma a mi cuerpo ausente, que se sabe de memoria. Me imagino cómo me hace presente a través de sus manos.

Otras veces soy yo la que le propone que me haga un vestido. Entro en su cuarto de costura para mostrarle algún diseño y me la encuentro desbordada, acabando encargos que tiene que entregar porque ya mismo es la feria del pueblo y las mujeres, para bailar, se visten con trajes muy laboriosos. Salgo de la habitación y la dejo trabajar; ni menciono el vestido. En esos momentos siento que mi madre no está disponible para mí. Es parte del aprendizaje como hija.

Además de laboriosos, los trajes de gitana son muy voluminosos. Mi madre los va repartiendo por el cuarto de costura y, cuando ya no caben, los coloca en otras habitaciones. Veo esos trajes instalados por la casa y me imagino los otros cuerpos, también ausentes, que mi madre ha hecho presentes con sus manos. 

También hay ocasiones en las que me asomo y la veo cosiendo alguna prenda que es para ella. Esta es mi escena favorita en el cuarto de costura. Por la tarde, se pone el vestido ya acabado y se va a dar un paseo con mi padre.'

 

Las celdas de Louise Bourgeois

Celia Rico explica que estas pequeñas arquitecturas íntimas de Louise Bourgeois, compuestas por puertas, ventanas y telas, le hacen pensar en su madre colocando vestidos por la casa como si también hiciera instalaciones artísticas. 

Le mostró al equipo estas imágenes y las del cuarto de costura de su madre y las tuvieron presentes cuando preparaban la escena en la que los trajes de baile cosidos por Estrella están repartidos por el salón de la casa.

Trajes que llevan consigo el movimiento

‘Coser es darle forma a una tela, pero también pensar en un cuerpo ausente. Coser es usar las manos, pero también fijar la mirada, siempre atenta. Pensé que este sería mi punto de partida para el personaje de Estrella. Cuando cose para su hija pone toda su atención en ella. Luego, cuando la hija se va, cose los trajes para el grupo de baile y desplaza la atención hacia los otros. Después, empieza a coser una camisa que acabará siendo para ella. Imaginé todo esto como un movimiento; la atención desplazándose en pequeños pasos.

Supongo que por eso surgió la idea de que Estrella cosiera unos trajes de baile. Esos trajes llevaban consigo el movimiento.

Me imaginaba a Estrella probándoselos, moviendo sus telas por el pasillo de la casa como lo haría la bailarina y coreógrafa Loïe Fuller, que creó esas ilusiones ópticas fascinantes con metros y metros de tejidos que parecían flotar en el aire, como si las telas fueran alas para echarse a volar. La mujer terrenal y voladora.

Sus danzas serpentinas eran una especie de fantasía íntima a la que yo recurría de vez en cuando mientras escribía. Esa fantasía estaba en un tono muy alejado, tenía que aterrizarla en la historia y en la verdad del personaje: unos tímidos pasitos de baile en el pasillo. Hay cosas que te mueven a hacer una película y que luego no aparecen en ella. Me gusta pensar que son fantasías o deseos que laten de alguna manera en las imágenes y que permiten imaginar nuevos horizontes para los personajes.’

Lumière Bros. Serpentine dance' (1896)
Leonor vuelve de Londres y Estrella está ocupada en el cuarto de costura [69’]
Estrella entre trajes en el salón, como entre las prendas de Louise Bourgeois [63']
Después del ensayo de baile, Estrella da unos pasitos de baile [66']

Viaje al cuarto de una madre: Proceso de creación