La cama: fotografías, esculturas y textos

La cama: fotografías, esculturas y textos

En su proceso de creación, Celia Rico se acompaña de poemas, textos literarios, ensayos, canciones, fotografías, esculturas....

Cuando la directora y la actriz Lola Dueñas trabajaban en el personaje de la madre, que estaba viviendo un duelo, se preguntaban cómo hacer visible la ausencia del marido a través de gestos cotidianos como sentarse en una cama. En ese momento, la cineasta compartió las fotografías de Duane Michals con la actriz.

'Le enseñé a Lola una fotografía de Duane Michals en la que una pareja se abraza en una cama. Bajo la foto, hay un texto que dice así: "This photograph is my proof. There was that afternoon, when things were still good between us, and she embraced me, and we were so happy. It did happen, she did love me. Look, see for yourself!" [Esta fotografía es mi prueba. Era aquella tarde, cuando las cosas aún iban bien entre nosotros, y ella me abrazaba, y éramos tan felices. Ocurrió realmente, ella me amó, ¡Mira, ve tú mismo]

Le dije que esa fotografía sería también su prueba de unos tiempos más felices.

Nunca más hablamos de quién era o cómo era el marido que había muerto. Solo le pedí que retuviera esta imagen'.

 

Las esculturas de George Segal

'La cama fue un elemento fundamental en muchos sentidos. Lola no es madre y me explicó en varias ocasiones que necesitaba anclarse a la tierra para no salir volando como lo hace la hija. Las esculturas de George Segal le sirvieron de inspiración para sentir ese peso de la maternidad y hacerlo presente a través de algo tan sencillo como la postura al sentarse en una cama. Fue un trabajo físico de colocación del cuerpo, pero también del sentimiento. Las posturas de esas esculturas nos emocionaban mucho porque una no sabe si esos cuerpos descansan en una cama al final del día o se cargan con el peso de lo vivido. Tal vez, sean ambas cosas'.

Las esculturas de Segal también fueron una inspiración para el abrazo de la escena final.

Los textos de Xavier de Maistre, Joseph Brodsky y Adrienne Rich

'En el deambular alrededor de su cuarto, Xavier de Maistre se detiene en la cama y se pregunta: ¿No es la cama donde una madre, embriagada de felicidad por el nacimiento de su hijo, olvida sus dolores? Es ahí donde los fantásticos gozos, productos de la imaginación y la esperanza, vienen a agitarnos. También dice que es una cama la que nos ve nacer y nos ve morir. Tras la muerte de sus padres, escribe Brodsky que su cama –la de los padres, a kilómetros de distancia de su obligado exilio– era su madriguera particular, su última isla, su espacio inolvidable; el espacio más seguro y ahora, también, el más indefenso. Adrienne Rich reflexiona en "Cólera y ternura", uno de los capítulos del libro Nacemos de mujer sobre las noches de cama e insomnio en que a las madres, aún con el oído atento a un sonido de emergencia, les resulta difícil reconocer la creciente independencia de sus hijos respecto a ellas.

Todos estos textos me acompañaron cuando filmaba a Lola Dueñas metiéndose sola en la cama, ocupando delicadamente la mitad del espacio, porque en la otra mitad permanecía aún el recuerdo de tiempos más felices y, a la vez, se hacía presente el dolor de la ausencia. También me acompañaron cuando la filmábamos despertándose en medio de la noche, como si el oído atento de la madre aún escuchara el llanto de una hija. Y también cuando esa hija (Anna Castillo) se metía en su cama intentando volver a la madriguera segura e indefensa de Brodsky, la última isla'.

En la película. Estrella en su cama [55']
En la película. Estrella en su cama [62']

 

 

Viaje al cuarto de una madre: Proceso de creación